Desde los primeros meses del año 2020, la pandemia de COVID-19 ha alterado las vidas diarias de poblaciones urbanas y rurales por todo el mundo. El virus ha matado a millones y enfermado a millones más mundialmente, mientras un nuevos variantes y resistencia a la vacuna nos dejan con un futuro incierto. Es una crisis de salud pública a un nivel que jamás se haya visto en más que un siglo, aunque muchos aspectos de la pandemia—y muchas reacciones a ella—reflejan patrones del pasado. 

“The small-pox troubles in Milwaukee, Wisconsin,” (Los esfuerzos en contra de la viruela en Milwaukee, Wisconsin) 1894. Obra por G.A Davis/Fred. Dougherty.  Library of Congress.

En 1894, disturbios estallaron en Milwaukee, WI, en respuesta a las medidas de detener una epidemia de la viruela. Los periódicos exigieron la ejecución de oficiales de salud pública, proclamando que “the people's rights were paramount and should be protected” [Los derechos de los ciudadanos fueron primordial y deben ser protegido]. Es imposible negar las semejanzas entre estas proclamaciones y la retórica del rechazo de medidas preventivas contra el COVID-19 hoy en día. La historia también plantea la pregunta de qué pasaba afuera de lugares urbanos en Wisconsin.

Un niño y una niña Ho-Chunk desconocidos y enfermos con la viruela se quedan afuera de su casa en Black River Falls, WI. c. 1900. Foto de la Sociedad Historial de Wisconsin

 
Mientras los manifestantes resistieron las cuarentenas y las vacunas para controlar la viruela en el cambio del siglo en Milwaukee, las poblaciones indígenas en las zonas rurales de Wisconsin continuaban a sufrir los estragos de la misma enfermedad. Aun sabemos muy poco de las experiencias de estas.  ¿Por qué están algunas historias recordadas, y otras olvidadas?
 
 
Esta exposición quiere llenar algunos de estos silencios, para iluminar las historias de gente rural durante las crisis de salud pública del siglo 20 al presente, y en el proceso, expandir el conocimiento de qué constituye una crisis de salud pública.